jueves, 11 de marzo de 2010

Se le sigue dando vuelo a la hilacha

 

Por: Antero Duks

Marzo / 2010

 

Pasan los años y la gente sigue con la polémica de qué fue lo que causo la desaparición de los dinosauros y similares.  Indudablemente que es muy interesante cualquier investigación, de cualquier índole,  dado que finalmente es acopio de cultura, pero lo que la gente olvida es que en este mundo todo lo viviente se acaba finalmente.  Lo lamentable de esto es que el ser humano, a pesar de que supuestamente es el ser racional entre los vivientes en este atribulado mundo, el ser pensante, es el que acaba con todo, lo viviente y lo no viviente, hasta consigo mismo.

 

Pero, dejando las elucubraciones baladís, pasmos  a la parte cultural, veamos que nos dice nuevomundo.com.

 

«En los años 80 se realizaron los primeros estudios sobre la hipótesis de que un meteorito de grandes dimensiones se había estrellado contra la Tierra hace 65 millones de años, y había afectado a cerca del 70% de las especies animales y vegetales del planeta. En 1991 se descubría en Yucatán (México) el cráter de Chicxulub de más de 200 kilómetros de diámetro que coincidía con las extinciones. A pesar de las evidencias científicas, algunos sectores de la comunidad científica cuestionaban esta hipótesis del asteroide.

Para confirmarla, un grupo de 41 expertos de Europa, EE UU, México, Canadá y Japón presentan en el último número de la revista Science nuevos datos a partir del estudio de las perforaciones submarinas y de sitios continentales, así como del análisis de la literatura científica sobre el tema. Según los investigadores, las hipótesis alternativas no explican la abrupta extinción en masa.

"Tras combinar todos los datos disponibles a partir de diferentes disciplinas científicas, hemos concluido que un asteroide de gran tamaño que colisionó hace más de 65 millones de años en lo que es hoy México fue el principal causante de las extinciones en masa", confirma Peter Schulte, autor principal del estudio y profesor adjunto en la Universidad de Erlangen (Alemania).

El registro fósil ha demostrado que un evento de extinción en masa, denominado límite K-T, tuvo lugar a lo largo y ancho del planeta hace unos 65,5 millones de años. Los geólogos lo utilizan para marcar el fin del periodo Cretácico y el inicio del periodo Paleógeno (antes conocido como el periodo Terciario).

Los tres investigadores de la Universidad de Zaragoza (UNIZAR) que han participado en este estudio son Laia Alegret, Ignacio Arenillas y José Antonio Arz, especialistas en el estudio de fósiles microscópicos (los foraminíferos) que ayudan a datar las rocas sedimentarias marinas que los contienen y a conocer sus ambientes de depósito. Los tres científicos han contribuido a la datación de las unidades sedimentarias relacionadas con el impacto meteorítico en el Golfo de México y el Caribe.

"Nuestra investigación se ha centrado en cuatro líneas: la datación precisa de los sedimentos ligados al impacto de Chicxulub y su correlación con el límite K-T; la intensidad y velocidad de las extinciones en torno al límite K-T (es decir, si la extinción fue catastrófica o gradual); la caracterización ambiental de los depósitos generados por el impacto de Chicxulub; y los bruscos cambios ambientales y climáticos que condicionaron la posterior radiación evolutiva de nuevas especies", explica Ignacio Arenillas, uno de los autores españoles e investigador en el Departamento de Ciencias de la Tierra (Paleontología) de la UNIZAR.

Para corroborar la teoría impactista, la investigación española recogió resultados obtenidos en Europa, Sudamérica, el norte de África y en diversos sondeos oceánicos, desde la respuesta de las comunidades marinas a los cambios ambientales desencadenados, incluyendo la intensidad de las extinciones, hasta la radiación evolutiva posterior de nuevas especies.

"El estudio de los foraminíferos nos ha permitido correlacionar el impacto de Chicxulub y la extinción en masa del límite K-T. Además, hemos corroborado que su extinción fue catastrófica, es decir, acontecida en un intervalo de tiempo geológicamente instantáneo, y que por tanto sólo es explicable por la teoría impactista", señala Arenillas.

Según los científicos, la extinción se produjo "bruscamente" en un intervalo de tiempo 'geológicamente instantáneo' (en menos de uno o dos años). "Los principales cambios ambientales y climáticos, así como las radiaciones evolutivas, se produjeron tras el impacto meteorítico en el límite K-T y no antes, como sugerían algunas de las hipótesis rivales", afirma el paleontólogo.

Ante la complejidad de demostrar los datos, Alegret, Arenillas y Arz confiesan que se encontraron con ciertos obstáculos como la adecuada interpretación de los datos geológicos y paleontológicos: "Había discrepancias de interpretación entre los partidarios de ambas hipótesis en torno a la naturaleza de los sedimentos ligados al impacto de Chicxulub en el Golfo de México, a su edad y, sobre todo, a la velocidad de las extinciones".

Descartar otras hipótesis

A lo largo de la historia la comunidad científica ha propuesto muchas hipótesis que han intentado explicar el evento de la extinción masiva. "La que más eco ha tenido es la de las causas múltiples, que no negaba la existencia de impactos meteoríticos o de otros factores de extinción (por ejemplo, descensos del nivel del mar), y proponía como principal causa el incremento de la actividad volcánica en el área del Deccan (en la actual India), hacia finales del Cretácico", apunta Arenillas. La hipótesis del impacto de Chicxulub quedaba en un segundo puesto, ya que sugería que habría ocurrido hace 300.000 años antes de la extinción del límite K-T.

Según la hipótesis de causas múltiples, las Trampas de Deccan (volcanes inusualmente activos) provocaron un enfriamiento global y una lluvia ácida, principales causantes de la extinción en masa, y no el impacto de un gran meteorito en Chicxulub (México).

Sin embargo, para el equipo internacional esta teoría no es viable. La caracterización ambiental de los sedimentos producidos por el impacto en Chicxulub ha permitido demostrar que algunos mecanismos propuestos por la hipótesis multicausal, como el descenso de 1.000 metros en el nivel del mar en un corto espacio de tiempo, son "técnicamente imposibles", asegura el paleontólogo.

Un millón de veces superior a la mayor bomba nuclear

Los modelos sugieren que el impacto en Chicxulub desató una energía un millón de veces superior a la de la mayor bomba nuclear jamás detonada. Un impacto de esta dimensión habría eyectado material a altas velocidades por todo el mundo y provocado terremotos superiores a 10 en la escala Richter, así como el colapso de plataformas continentales, deslizamientos de tierra, corrimientos, movimientos en masa y tsunamis. También habría creado un secuencia de depósitos gruesa y compleja cerca de Chicxulub.

Además, lejos de Chicxulub, el registro geológico muestra que un único meteorito de gran tamaño impactó contra la Tierra justo en el límite K-T. Todos los cambios notables en los ecosistemas de la Tierra se produjeron justo en ese límite. Así que el impacto de un gran asteroide contra los sedimentos ricos en azufre presentes en Chicxulub sigue siendo la causa más plausible de la extinción en masa en el límite K-T.

"Esto podría haber incrementado la letalidad del impacto de dos formas: alterando el clima (los aerosoles sulfúricos en la capa atmosférica superior pueden ejercer un efecto de enfriamiento) y provocando una lluvia ácida (el vapor de agua puede facilitar la liberación de los aerosoles sulfúricos de la capa atmosférica inferior)", asevera Gulick.»

 



La insoportable contradicción del ser (mexicano)

Rechazo en México al matrimonio gay, pero son pocos los que harían algo para impedirlo

 

MARÍA DE LAS HERAS

18/01/2010

 

"Yo creo que el matrimonio entre personas del mismo sexo va en contra de los valores de la familia mexicana", opina el 59% de las personas que entrevistamos para la encuesta que hoy entregamos a elpais.com. Pero apenas la quinta parte de ellas (16% respecto al total de entrevistados) estaría dispuesta a participar en acciones para evitar que se concrete su legalización, tal y como lo pidió desde el púlpito el Cardenal Primado de México Norberto Rivera Carrera.

 

No estar de acuerdo con cierto comportamiento social no necesariamente implica que se le quiera ver desterrado de la faz del planeta, como lo pretende hacer creer el partido Acción Nacional, que está buscando por todos los medios presionar para que se derogue la ley que en Ciudad de México permitirá las uniones entre homosexuales como matrimonio, con todos los derechos del caso.

 

Es cierto que la mayoría de los mexicanos no están de acuerdo con los matrimonios gay, pero resulta por demás temerario y mañoso que a partir de estas opiniones la Iglesia Católica y el PAN pretendan demandar que la Suprema Corte de Justicia de la Nación suspenda una ley, porque en ese caso habría que hacer algo también con la tan recurrente y tolerada infidelidad conyugal, ya que para el 71% de los mexicanos es un asunto que resulta inaceptable. ¿Qué, volvemos a matar a pedradas a los adúlteros como en los tiempos bíblicos?

 

Sin duda, la parte más polémica de la ley sobre matrimonios homosexuales aprobada en la capital mexicana en diciembre pasado, es que les confiere el derecho a adoptar tal y como lo tienen los matrimonios heterosexuales. Aunque apenas un 6% de los mexicanos conoce personalmente a alguna familia homoparental como lo reportamos en este espacio el lunes pasado, el 66% está convencido que los hijos de matrimonios homosexuales quedan afectados sicológicamente, pero también hay que decir que el 78% dice lo mismo de los hijos de matrimonios heterosexuales que se divorcian, y no por eso claman que se prohíba el divorcio ¿o sí?

 

"Los niños adoptados por parejas del mismo sexo van a crecer siendo excluidos por la sociedad", nos dijo el 54% de las personas que entrevistamos. Pero ojo, 51% reconoció también que siempre será mejor para un niño huérfano formar parte de una familia homoparental que vivir sin familia alguna.

 

Esta suposición de la mayoría de que los hijos de familias homoparentales tendrían problemas de aceptación entre la sociedad es una de las razones que Acción Nacional piensa exponer para pedir que se detenga la aplicación de la ley en el Distrito Federal, pero ¿no era ese también uno de los argumentos más recurrentes entre los que se oponían a establecer cuotas mínimas para alumnos de color en las universidades en los Estados Unidos de los años sesenta? ¿No se pensaba acaso en la sociedad del siglo XIX que las mujeres con educación universitaria estarían irremediablemente condenadas a ser unas solteronas solitarias?

 

Como siempre, las mayorías se oponen a cualquier cambio radical en el comportamiento social establecido. Supongo que lo mismo ocurrió cuando Fray Bartolomé de las Casas quiso convencer al México colonial de la condición humana de los indígenas americanos, o cuando las socias sufragistas luchaban porque se le reconociera el derecho a votar a las mujeres inglesas de principios del siglo XX. Me pregunto qué hubiera pasado si las autoridades de entonces hubieran cedido ante el desacuerdo general que estoy segura prevalecía en la mayoría de las personas que vivía en las sociedades de aquellos tiempos.

 

El hecho es que el debate desatado por la ley de matrimonios homosexuales en el Distrito Federal ha provocado un caudal de declaraciones de la jerarquía católica llamando desde los púlpitos a la desobediencia civil -a través de todos los medios legales, dicen- y eso para el 52% de los mexicanos es una clara violación al mandato constitucional de la no intervención de la Iglesia en cuestiones de Estado. Y si bien es cierto que la mayoría considera que no es motivo suficiente para que el gobierno los amoneste, también lo es que, como el grano de mostaza en la parábola bíblica, son muy pocos los llamados a la sublevación que están cayendo en tierra fértil.

Esperemos que con esta ley no ocurra como con la de la despenalización del aborto, cuya aprobación en la Ciudad de México provocó que en más de la mitad de las entidades federativas se modificaran las constituciones locales para poner candados que harán imposible cualquier intento, por mínimo que sea, por reconocer a la mujer su derecho a decidir. Digo yo que si en aquel caso los reaccionarios y sus aliados fueron capaces de estampar en los textos constitucionales, contraviniendo el más elemental criterio científico, que la vida comienza en el momento de la concepción, ahora serían capaces también de convertir en precepto constitucional la idea decimonónica de que el único objetivo de las relaciones sexuales es procrear, y en ese caso ¡sí que estaríamos fritos!.

 

 



¡Gané la Presidencia Municipal!


04 de Marzo de 2010

 

Cuando todo el mundo es alguien, nadie es nadie
William Gilbert

 

Anoche tuve un sueño, un sueño mucho más modesto que aquel grandioso sueño que tuvo Martin Luther King en 1968, cuando vio a los negros en plena igualdad con los blancos,  ocupando los cargos más altos en la política y en la economía, como producto de la meritrocracia y sin importar el color de su piel. MI sueño fue más modesto: Soñé que yo era un muchacho joven que competía por y ganaba la presidencia municipal del lugar en el que residía.  En ese sueño, yo me lanzaba  a competir por el deseado puesto como candidato independiente, pues no sólo no obtuve el apoyo de algún partido político, sino que no lo busqué; y no lo busqué, porque no quería estar sujeto a sus instrucciones y comprometer con ello mi carrera política; porque no confiaba en los partidos, quienes estaban alejados de la sociedad e inmersos en su lucha por el poder, gozando, por ello, de un merecido desprestigio; porque las más de las veces seleccionaban a los candidatos de acuerdo a sus compromisos políticos sin atender los deseos de la sociedad. Sí, me lancé como candidato independiente, consciente de la confianza y aprecio que me tenía la ciudadanía derivada del permanente contacto con ella a través de mi modesto negocio agropecuario, de mi actividad como padre de familia y de mi constante participación social. Tenía el tesoro más valioso para mi gestión: la confianza de la sociedad, confianza que pensaba consolidar día con día a través de la constante rendición de cuentas, misma que no sólo se orientaría a comprobar el gasto efectuado, sino el resultado obtenido con esa inversión y su congruencia con las ofertas de mi campaña.  Mi alianza sería con la sociedad a la que me debía, y sólo con la sociedad; pero buscaría siempre los acuerdos con el cabildo procurando que las sesiones fuesen abiertas y sujetas al escrutinio de la ciudadanía.


Si cumplía con mi mandato y sentía el respaldo de la sociedad, buscaría la reelección consecutiva, pues tres años eran totalmente insuficientes para llevar a buen puerto todos los programas que me había comprometido a desarrollar:  Escuelas de calidad para los niños y jóvenes; atraer empresas socialmente responsables para generar los cientos de empleos que  requería mi municipio facilitando para esto la apertura de los negocios y su diaria operación; desterrar la corrupción rampante que padecíamos, producto de una inaceptable impunidad propiciada, principalmente, por los dirigentes políticos y sus partidos; desterrar la compra de votos y el fraude electoral que estaba incrustado en nuestras prácticas y nuestra cultura; desarrollar las obras de infraestructura que deseaba la sociedad desde tiempo atrás;  lograr que mi municipio fuese un ejemplo de limpieza y respeto a la ecología.


Capítulo aparte merecía el tema de seguridad, grito angustioso que todos los habitantes del municipio habían lanzado. Ofrecí que en alianza con la sociedad, el gobierno del estado y el gobierno federal, impediríamos que el crimen organizado hiciera de las suyas. Juntos la sociedad y los tres órdenes de gobierno, lo podríamos todo; pero si cada quien trabajaba para su santo, abriríamos las puertas a los criminales y a las mafias.


Insisto, mi tarea más importante sería la de dar satisfacción a los deseos legítimos de la sociedad, los ciudadanos  eran mis mandatarios y yo estaba para obedecerlos. Mi municipio sería el mejor municipio del país y su gente, la más feliz, sí, la más  feliz, no la más rica. Sólo podríamos alcanzar ese sueño, si nosotros, las autoridades, cumplíamos a cabalidad con nuestro mandato y si ellos, miembros de la sociedad, se involucraban responsablemente en los asuntos del municipio, lo que exigía un cambio de actitud. Este sería el reto más importante.


Todo lo anterior exigía una visión de largo plazo y una acción inmediata; una visión global, y una acción local.  La confianza de la sociedad sería la piedra angular de mi gestión. Si no cumplía, ella me lo reclamaría y promovería, inclusive, la revocación de mi mandato. Perdería, con esto, no sólo la próxima elección, sino mi prestigio, y como consecuencia mi carrera política. Ese sería el precio que tendría que pagar y estaba dispuesto a ello.


Despierto de mi sueño, ya no soy el joven luchador social, sino el viejo que ha visto pasar durante 76 años la historia de su querido país. Veo, sin sorpresa, que las propuestas del PRI y del PRD en materia de Reforma Política, contrarias a las del PAN, no aceptan candidaturas independientes ni la elección consecutiva de presidentes municipales. Se aferran, por lo visto, a la vieja e inútil fórmula de una gestión de sólo tres años para ese puesto tan importante, con el propósito, seguramente, de conservar el poder que les da la designación directa de los candidatos ¡Arriba la partidocracia! ¡Abajo la sociedad! Les falta leer el repetidamente citado, por quien esto escribe, artículo 39 constitucional


¨La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno."´


Quisiera, como dijo Willian Gilbert, que todos seamos alguien, para que nadie sea nadie ¿Lo entenderán los partidos políticos que rechazan a la sociedad y nos ven a los ciudadanos como menores de edad?

 

Presidente de Sociedad en Movimiento


sociedad.en.movimiento@hotmail.com

 

 



Carta de un amigo


Por: Antero Duks

Marso / 2010

 

Después de varios años de estar fuera de mi país, regresé para visitar a mis padres. En esta breve visita mi madre me presentó una amiga suya llamada Amalia. Amalia es, en muchos sentidos, muy especial, no sólo por sus limitaciones físicas sino, sobre todo, por su gran corazón. Los pies torcidos, casi deformes, le dificultaban mucho el caminar. Las manos, en una situación muy similar, hacían que algo tan normal como cortarse las uñas fuera heroico. Esta situación le obligaba a tener que valerse de otra persona para hacer las acciones más elementales y las necesidades básicas.


El lenguaje de Amalia era un conjunto de sonidos nasales atropellados uno con otro. Su lengua no alcanzó a desarrollarse lo suficiente como para permitirle comunicarse normalmente. La única persona que se ocupaba de Amalia era su madre, lo único que le quedaba en la vida. Cierto día mi madre, que pasaba por allí, decidió ir a visitarla. Amalia, que casi siempre tenía una sonrisa en sus labios retorcidos por la enfermedad, miró esta vez con cierta tristeza a la señora que hoy la visitaba.


-¿Qué pasa, Amalia? - preguntó confundida mi madre.


-Mi... mamá... mu...rió hace... una se... mana.


A mi madre se le cortó la voz en aquel momento, se llevó las manos a la boca y dejó escapar unas lágrimas mientras la abrazaba. "Dios mío, ¿cómo permites que esto le suceda a una criatura tan indefensa?"- fue la primera idea que se le vino a la cabeza. Después sintió que Dios le respondió en su interior: "Para eso te puse a ti".


¿Qué quiere decir esto? Es normal hacernos la pregunta: ¿por qué Dios no quitó el sufrimiento del mundo? ¿Por qué dejó algo que nos molesta tanto? Muchas respuestas han querido darse a estos interrogantes. Por desgracia, la más normal es la del que sienta a Dios en el banquillo de los acusados y, después de un juicio acalorado, lo condena por ser el "causante" o simplemente por haberlo permitido.


Sin embargo, esta posición de la criatura que juzga al creador no es en nada justa. Decirle a Dios lo que debe hacer y lo que no debe hacer suena a broma, pero es muchas veces la manera en la que reaccionamos. Nuestra actitud ante el dolor no debe ser la de juzgar a Dios y darle consejos de cómo ser Dios, sino más bien la de buscar encontrar lo qué quiere enseñarnos, las lecciones que quiere que saquemos. ¡Se puede sacar tanto bien de las situaciones adversas y de los sufrimientos!


El dolor, que toca nuestra puerta siempre, implica una pérdida de algo que estimamos, algo que amábamos: pérdida de la salud, de un ser querido, de algo material, etc. El sentirnos vacíos de algo que amábamos nos hace vernos necesitados. ¡Qué frágiles, impotentes y débiles nos sentimos cuando sufrimos! Es en esta soledad cuando miramos a Dios y reconocemos nuestra dependencia de Él. Un hombre que no sufre, fácilmente terminará por considerarse a sí mismo como un dios. Toda situación adversa nos hace volver el rostro a Dios, recordarlo y amarlo. Por ello oramos cuando sufrimos.


El dolor en la vida nos lleva a mirar a Dios. Él lo permite para que nos acerquemos y reconozcamos que la verdadera felicidad no está en aquello en lo que confiábamos tanto. El sufrimiento nos quita aquello en lo que estaba apoyado el corazón, nos hace buscar una respuesta en Dios. Él es el único que puede responder, que puede llenar el vacío que ha dejado aquello que se ha perdido.


Esta manera en la que Dios nos acerca a Él, nos lleva hacia la verdadera felicidad. Sólo en Dios nuestro corazón encontrará lo que busca.


Incluso cuando el dolor no nos afecta directamente, como en el caso de Amalia, esconde perlas que podemos descubrir. Este es el sentido de aquella inspiración interior: "para eso te puse a ti". A todo hombre que se queja de la violencia que envuelve el mundo, de los desastres naturales, del sufrimiento de los inocentes, Dios le contesta: "Para eso te puse a ti". No hay tiempo para lamentarnos, Dios nos quiere ver trabajar por "vencer el mal con el bien" (Rm 12,21). La joya preciosa que podemos sacar de estas situaciones es la caridad, el verdadero amor a nuestro prójimo.


¿Qué podemos sacar del sufrimiento? El sufrimiento nos puede enseñar a amar. Es un gran maestro del amor a Dios y nos ayuda a tenerle a Él como el único apoyo. Es un gran instructor de caridad hacia el prójimo. La Madre Teresa de Calcuta no se sentó a contar cuántos pobres había en la India y a suspirar por esta triste situación. No, ella se puso a trabajar y aprendió a amar.


Ante la realidad del dolor podemos vivir amargados, renegando o incluso odiando a Dios toda la vida o puede convertirse en una oportunidad para ejercitarnos en el amor.


Dios es bueno, pero esto no significa que no exista el sufrimiento y el dolor. Dios es tan bueno, que incluso de lo malo puede sacar un bien mayor. Incluso del mal, del dolor más atroz, Dios puede sacar algo mejor. Es cuestión de estar atentos a descubrirlo.

 

 

lunes, 8 de marzo de 2010

LA GUANABANA

 

Tómenlo en cuenta, aparte es una fruta muy sabrosa.

 

Por: Kehsah Brohsoh


La guanábana o la fruta del árbol de Graviola http://www.alimentacion-sana.com.ar/Portal%20nuevo/compresano/plantillas/graviola.htm  es un producto milagroso para matar las células cancerosas. Es 10,000 veces más potente que la quimioterapia. ¿Por qué no estamos enterados de ello?, porque existen organizaciones interesadas en encontrar una versión sintética, que les permita obtener fabulosas utilidades.

 

Así que de ahora en adelante usted puede ayudar a un amigo que lo necesite, haciéndole saber que le conviene beber jugo de guanábana para prevenir la enfermedad.

 

Su sabor es agradable y por supuesto no produce los horribles efectos de la quimioterapia., y si tiene la posibilidad de hacerlo, plante un árbol de Guanábana en su patio trasero. Todas sus partes son útiles.

 

La próxima vez que usted quiera beber un jugo, pídalo de guanábana. ¿Cuántas personas mueren mientras este secreto ha estado celosamente guardado para no poner en riegos las utilidades multimillonarias de grandes corporaciones?

 

Como usted bien lo sabe, el árbol de guanábana es bajo, no ocupa mucho espacio, se le conoce con el nombre de graviola en Brasil, guanábana en Hispanoamérica, y "Soursop" en Inglés.

 

La fruta es muy grande y su pulpa blanca y dulce. Se come directamente o se la emplea normalmente, para elaborar bebidas, sorbetes, dulces etc. El interés de esta planta se debe a sus fuertes efectos anticancerígenos, y aunque se le atribuyen muchas más propiedades, lo más interesante de ella es el efecto que produce sobre los tumores.

 

Esta planta es un remedio contra el cáncer probado para los cánceres de todos los tipos. Hay quienes afirman que es de gran utilidad en todas sus variantes y se la considera además como un agente de antimicrobial de ancho espectro contra las infecciones bacterianas y por hongos. Es eficaz contra los parásitos internos y los gusanos, regula tensión arterial alta y es antidepresiva, combate la tensión y los desórdenes nerviosos.

 

La verdad es simple: En lo profundo de la selva amazónica crece un árbol que podría revolucionar lo que usted, su doctor, y el resto del mundo piensan sobre el tratamiento del cáncer y las oportunidades de supervivencia que ofrece, nunca antes se había presentado un panorama tan prometedor.

 

Las muestras de la investigación, con los extractos de este árbol milagroso, son alentadoras. Veamos algunas conclusiones:

– Es una terapia natural que no causa náuseas extremas, ni pérdida de peso o del cabello.

– Protege el sistema inmunológico, evitando las infecciones mortales

– La persona se siente más fuerte y más saludable a lo largo del tratamiento.. Esa energía renovada mejora sus perspectivas en la vida.

 

La fuente de esta información es fascinante: Procede de uno de los fabricantes de medicinas más grandes del mundo, quien afirma que después de más de 20 pruebas de laboratorio, realizadas a partir de 1970 los extractos revelaron lo siguiente:

- Destruye las células malignas en 12 tipos de cáncer, incluyendo el de colon, de pecho, de próstata, del pulmón y del páncreas...

- Los compuestos de este árbol demostraron actuar 10,000 veces mejor retardando el crecimiento de las células de cáncer que el producto Adriamycin <
http://www.chemocare.com/ES/BIO_ES/adriamycin_reg_ES.asp> , una droga quimioterapéutica, normalmente usada en el mundo.

- Y lo que es todavía más asombroso: Este tipo de terapia, con el extracto de graviola, o guanábana, destruye tan solo las malignas células del cáncer y no afecta las células sanas.

 

La pregunta que surge es: ¿Y si las propiedades anticancerígenas de la graviola han sido investigadas tan intensamente, por qué usted nunca había oído hablar al respecto?. Si ese extracto tuviera tan siquiera el 50% de la importancia que se le atribuye, ¿por qué los oncólogos, en los hospitales no instan a sus pacientes a usarlo?

 

La respuesta es sencilla: Nuestras mismas vidas y nuestra salud están bajo el control del poder económico. Y la graviola es una planta que trabaja muy bien.

 

Una corporación americana, multimillonaria, inició la búsqueda de una cura para el cáncer y su investigación se centró en la graviola. Todas sus partes mostraron ser útiles:, hojas, raíces, la pulpa y las semillas han sido usada durante siglos por los curanderos y los indígenas nativos en América del Sur, en el tratamiento de enfermedades del corazón, asma, problemas artritis.

 

Ante las primeras evidencias, la mencionada compañía gastó ingentes sumas de dinero para probar las propiedades anticancerígenas del árbol y se asombró por los resultados. Parecía que se iba a convertir en la fuente de millonarias utilidades.

 

Pero se encontraron con un obstáculo insalvable: El árbol de graviola (guanábana) –es completamente natural, razón por la cual no es patentable bajo la ley federal. No era posible obtener las jugosas utilidades que se esperaban de ella. No hay ninguna manera de hacer ganancias serias.

 

La compañía optó entonces por tratar de sintetizar dos de los ingredientes del potente anticancerígeno del árbol de la graviola. Si ellos hubieran podido aislarlos, estarían en condiciones de patentarlo y ganar billones de dólares. Pero se encontraron con un muro infranqueable.

 

El original simplemente es imposible de reproducir. No había manera alguna para que la compañía mencionada pudiera protegerse comercialmente si divulgara los resultados de sus investigaciones, sin obtener antes una patente exclusiva.

 

Como ese sueño se ha evaporado, la compañía archivó el proyecto decidió abstenerse de publicar los resultados de su investigación.

 

or suerte, un científico que participó en investigación, cuya ética profesional no le permitiría cohonestar tal decisión, resolvió arriesgarse poniéndose en contacto con una firma dedicada a estudiar las plantas de la Amazonia y se hizo el milagro.

 

Cuando los investigadores del Instituto de Ciencias de la Salud <http://www.ces.edu.co/>  se enteraron de las buenas nuevas, comenzaron a investigar la posibilidad de que la graviola pudiera combatir el cáncer. La evidencia de la efectividad asombrosa de graviola y la forma como se pretendió encubrir esa verdad no se hicieron esperar, levantando una ola de indignación.

 

El Instituto Nacional del Cáncer realizó la primera investigación científica en 1976. Los resultados mostraron que las hojas de la graviola y sus tallos son eficaces atacando y destruyendo las células malignas. Inexplicablemente, los resultados se recogieron en un informe confidencial y nunca fueron entregados a la opinión pública.

 

Desde entonces, la graviola ha mostrado en 20 pruebas de laboratorio, independientes, que su poder anticancerígeno es muy potente, aunque todavía no se ha adelantado pruebas a ciegas (doble-ciego) que son las utilizadas por la ciencia médica como referencia para juzgar el valor de tratamiento, este se comenzó.

 

Un estudio declaró en el Periódico Natural Products (Productos Naturales), siguiendo un reciente estudio de la Universidad Católica de Corea Sur, que un elemento, un químico de la graviola (Guanábana) fue utilizado para matar las células de cáncer de colon de manera selectiva, con una potencia 10,000 veces superior a la Adriamicina normalmente usada…

 

La parte más significativa del estudio de la Universidad Católica de Corea afirma que la graviola mostró ser selectiva al atacar las células del cáncer, mientras dejaba intactas las células sanas, al contrario de la quimioterapia tradicional que ataca, sin discriminación a las células en proceso de reproducción (como las de el estómago y el cabello), causando efectos colaterales a menudo devastadores como náuseas y la pérdida del pelo.

 

Otro estudio reciente, de la Universidad de Purdue http://www.purdue.edu/> , encontró que las hojas del árbol de graviola matan las células de seis tipos de cáncer, en especial de la próstata, el páncreas y los pulmones. !Una verdad ocultada por más de siete años al fin ha sido revelada!.

 

«LA ORACIÓN DEL QUE SE HUMILLA PENETRARÁ HASTA LAS NUBES»
 



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jueves, 4 de marzo de 2010

México, a la deriva, ¿para dónde vamos?

 

Por: Equipo yoinfluyo.com

Febrero / 2010
 

Ya pasó enero y nada. Es febrero y sigue sin pasar algo. Llegará marzo, pasaremos las elecciones de julio en las que se renovarán 12 gubernaturas estatales. El país seguirá su marcha. Es inevitable preguntarnos: ¿Hacia dónde camina nuestra nación? ¿Hacia dónde la estamos llevando los ciudadanos? ¿Podemos esperar algo de los políticos que dicen representar nuestros intereses?

Las noticias de políticos, partidos y organizaciones saturan los medios de comunicación masiva. A través de éstos nos enteramos de lo que acontece en nuestra vida pública.

Así hemos sabido que el PAN y el PRD se aliarán para competir por algunas gubernaturas estatales, que la violencia ocasionada por el narcotráfico sigue en aumento y que las inundaciones de semanas anteriores lastimaron de forma irreversible las condiciones de vida de cientos de familias mexicanas. ¿A dónde se dirige el país?

Del conjunto de la clase política, ¿quién de ellos ha sido capaz de diseñar proyectos de largo aliento para beneficio de la sociedad mexicana?

Se puede argumentar que ahí están los proyectos de reformas: política, laboral, fiscal (otra vez, dada la inutilidad de la anterior), educativa, entre muchas otras. Lo cierto es que varias de estas propuestas siguen pendientes, debido a la falta de voluntad política de hacerlas proceder.

¿En qué coinciden PAN, PRI y PRD? Nos gustaría pensar que todos buscan eliminar la pobreza, que desean un sistema educativo funcional y no capturado, que se empeñan en proteger los derechos de los trabajadores, que trabajan por construir mecanismos de mercado adecuados para promover la iniciativa privada. Es cierto y decepcionante que así no funciona México.

El PAN está muy preocupado en responder a los intereses del gobierno en turno. Como ejemplo, la selección de candidatos que competirán por las gubernaturas estatales en julio próximo. La imposición antes de la competencia. Este partido, seducido por las mieles del poder, sometido al poder mismo, ha perdido rumbo, objetivos, claridad.

El PRI, al contrario, obsesionado con volver a la Presidencia de la República. Ahí tienen un par de precandidatos muy apuntalados. Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones se miran a sí mismos como potenciales competidores en la carrera presidencial. El resto de sus militantes, conocedores de la disciplina de grupo, se asumen ya como parte del proyecto del partido.

El PRD, o lo que queda de ese partido, sigue envuelto en divisiones internas. Andrés Manuel López Obrador abona a su proyecto presidencial. Del mismo modo, Marcelo Ebrard se mueve y actúa en función de sus posibilidades de ser candidato del PRD a la Presidencia. El partido todo, de la mano del PRI, ofendidos por la participación de la Iglesia Católica en la vida pública, promueven leyes para arrinconarla y amordazarla lo más pronto posible.

PRI y PRD, asumiéndose herederos del espíritu anticlerical y antirreligioso, propio del pensamiento jacobino más rancio, de la mano de académicos progresistas (Carlos Monsiváis, José Woldenberg, Juan Ramón de la Fuente, entre otros), promueven leyes laicistas que no abonan a la unidad de la nación y que niegan el hecho religioso que ésta aloja.

Mientras tanto, el PAN, timorato y acobardado, avala dichas leyes en contraposición a su naturaleza defensora de los derechos fundamentales.

Sobre las alianzas PAN-PRD, ¿quién es el verdadero beneficiado? ¿Alguien encomendó al PAN o al PRD la misión de rescatar a la sociedad mexicana del malévolo PRI? ¿Podrá el PAN o el PRD, de naturalezas distintas, renegar de sí mismos? ¿El fin justifica los medios para unos y otros?

Y seguimos preguntando: ¿A dónde va el país? ¿A dónde lo estamos llevando? ¿A dónde permitimos que lo lleven?

A todo esto, ¿y los ciudadanos de México? No se necesita ser un especialista para afirmar que la participación ciudadana en nuestro país, si bien todavía incipiente, ha aumentado de forma considerable en los últimos años.

Pero todavía falta mucho trabajo. Es tiempo de pensar con mayor detenimiento qué tipo de participación ciudadana queremos. No es suficiente participar, es necesario que los ciudadanos asumamos como propios los problemas que vivimos cotidianamente y que el Estado no alcanza a resolver.

No se trata de suplir el trabajo gubernamental, sino que los ciudadanos nos entendamos interpelados por los problemas que diariamente observamos y, más aún, padecemos. Requerimos mucha más organización vecinal que rompa con la inercia inmovilista que sufrimos.

Es nuestro deber ser factor de cambio. Que la clase política se dé cuenta de que hay un México despierto, que ellos no alcanzan a mirar, que desea transformar nuestra realidad nacional. Cada momento es importante. Empecemos desde hoy.

 


«El respeto a la ley enaltece nuestro espíritu»